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10 pasos para fortalecer la autoestima en niños

“Amarse a uno mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.”

Oscar Wilde

Una buena autoestima se traduce en confianza en uno mismo y en tus capacidades, pero también en los demás. Las personas con buena imagen de sí mismas tienen más posibilidades de conseguir sus logros y metas, establecer relaciones saludables y, en definitiva, ser felices. 

Y como la imagen de uno mismo se construye desde la infancia, el papel de los padres es fundamental para conseguirlo.

Uno de los pilares fundamentales de la inteligencia emocional es la autoestima. Confiar en las propias capacidades, ser capaz de enfrentarnos a nuestros temores, y tener seguridad a la hora de actuar.

 Las personas interpretamos la realidad en función de nuestros patrones de pensamiento. Estos se van formando desde nuestra infancia con base en la forma en que nos hablamos a nosotros mismos.

Pasos para que tu hijo tenga una buena autoestima:

  1. Crea con él un apego seguro y confía en sus capacidades. Tu hijo mira el mundo a través de tus ojos. Si tú te asustas de algo, él también desconfiará de eso; si tú confías, él también lo hará.

El hecho de que tu hijo se sienta protegido, le animará a explorar el mundo, a dejarse guiar por su curiosidad y a vivir experiencias que le harán desarrollar nuevas capacidades

Tu confianza es clave en la formación de la autoestima de tu hijo. Creer en él es el primer paso para que él haga lo mismo. 

2. Haz que se sienta protegido, ser la red sobre la que caiga si falla en su salto o quien le proporcione consuelo si se equivoca. Tampoco puedes sobreprotegerlo, porque eso sería dañino para su autoestima, no es necesario que camines detrás de él por si tropieza y actúes rápidamente para evitar su caída, o recogerlo al instante para consolarlo entre tus brazos, antes incluso de que empiece a llorar. Se trata, sobre todo, de que sienta que cuenta contigo como aliado en su intento de ganar autonomía y que no tenga miedo a fallar por tu regaño, ya que de esta forma estarías inhibiendo sus ganas de actuar.

Si tu niño trata de llevar el vaso a la mesa y se le cae el agua, está bien que cuente con que deberá recogerla, pero no lo regañes o le digas algo como: “Tu siempre tirando el agua”. En vez de esto, animalo a que lo vuelva a intentar.

También es importante dedicar a nuestros hijos frases que los motiven. Cuando un niño está motivado, se atreve a perseguir sus sueños, a superar los problemas que se encuentra, a seguir aprendiendo siempre con una sonrisa. Recuerda “Tú puedes” son dos palabras mágicas para todos los niños. 

3. Nunca compares a tus hijos entre ellos, ni con otros niños. Jamás podemos olvidar que cada niño tiene sus propias cualidades y ritmos. Les estamos diciendo que no valoramos sus cualidades, que las cualidades que valoramos son aquellas que ellos no tienen. Esto puede hacer que los niños se sientan inseguros, inútiles.

4. No etiquetes a tu hijo, con frases del tipo “eres un llorón”, “eres un flojo”, “eres un miedoso”. Estas frases dañan la autoestima y generan en el niño sentimientos de poca valía y cogniciones negativas. 

5. Ponles límites. Sobre todo en su comportamiento con los demás. Una persona con buena autoestima no se siente superior a los demás, no los juzga innecesariamente ni abusa de ellos. Las personas con la autoestima sana colocan a los demás en la situación que les corresponde, ni por encima ni por debajo y así son más capaces de distinguir también quienes les hacen daño. Enséñale a respetar a los demás y a crear empatía, el respeto fluye entre personas sanas. 

6. Deja que tus hijos tengan responsabilidades y tareas y deja que ellos mismos se encarguen de ellas. Cuando los niños se sienten útiles y sienten la satisfacción del trabajo bien hecho, se valoran más. Además, es una buena forma de fomentar la autonomía desde la infancia. Generalmente, un niño autónomo es un niño seguro de sí mismo.

Aunque quizás te sorprenda, a los niños les encanta asumir responsabilidades, sentir que confiamos en ellos, que son un miembro útil en el grupo y que son capaces de llevar sus tareas a cabo.

Delegar en ellos pequeñas responsabilidades les hará comprobar que tienen capacidad de trabajo, que son competentes, ganarán confianza en ellos mismos y, como es lógico les hará adquirir hábitos saludables que mantendrán a lo largo de su vida.

7. Evita sobreproteger a tu hijo. En su lugar, deja que se enfrente a los problemas que le surjan y dale las herramientas para que sepa solucionar los conflictos. Esto le puede llevar a cometer ciertos errores, pero puede aprender mucho de las equivocaciones. 

8. Ama a tu hijo y házselo saber, para que los niños tengan una buena autoestima, deben crecer en un entorno cariñoso y seguro. Los límites y las normas son esenciales, ya que aportan estabilidad y seguridad a los pequeños. Sin embargo, estos siempre deben establecerse desde la amabilidad, respeto y firmeza. 

9. Dile las cosas que hace bien. Educar a los hijos es una tarea agotadora, muchas veces nos la pasamos regañando y eso produce que aparentemente todo sea un desastre. A lo largo del día habrá un montón de situaciones en las que tengas que corregir el comportamiento de tu hijo, pero seguro que también hay otro montón en las que puedas reconocer su comportamiento y hacérselo saber.

10. Es importante que se dé una crítica constructiva, enseñar y ver juntos soluciones ante los fallos que han podido producirse. Pero una constante crítica genera en el niño cogniciones negativas y por tanto el empleo de la autocrítica.

Finalmente, es recomendable tener cuidado cuando usamos las palabras “siempre” y “nunca” con los niños, porque cierran su futuro ante cualquier intento de cambio: “siempre sacas buenas notas”, “nunca me escuchas”, etcétera.

 Un niño tiene que sentirse capaz, protegido y seguro. 

Si tú tienes una actitud motivadora y optimista ante la vida, será mucho más fácil que tu pequeño la adquiera. 

Las afirmaciones positivas:

Son una gran herramienta para moldear nuestros pensamientos. Repetirlas a diario puede ayudar a los niños a desarrollar una buena autoestima.

Puedo hacer cualquier cosa en la que enfoque mi mente

Soy maravilloso

Soy muy inteligente

Aprendo con rapidez

Soy valioso

Me amo y me acepto a mí mismo

Me gusta aprender cosas nuevas

Aprender algo nuevo siempre es divertido y emocionante

Entiendo rápidamente todo lo que me enseñan en la escuela

Creo en mí mismo y en mi poder de hacer las cosas

Tengo muchísimos dones y talentos

Siempre aprendo de los desafíos y me las arreglo para superar los obstáculos.

Estoy abierto a todas las posibilidades

Enfrento mis temores con entereza y calma 

Yo soy amado

Estoy agradecido por lo que tengo

Me gusta ser quien soy

Yo soy valiente

Me siento feliz

Yo soy capaz de lograrlo

Cuando cometo errores siempre aprendo de ellos

Confío en mí

Expreso mis ideas con facilidad

Me rodeo de gente que disfruta mi compañía

Aprendo fácilmente

Pongo mi mayor esfuerzo en todo lo que hago

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